feliz...
muñeca ausente...

"No es el tiempo lo que se os da, sino el instante.
Con un instante dado, a nosotros nos corresponde hacer el tiempo"
Georges Poulet
La magia fugaz de los tiempos mas felices

...de tu niñezLos castros eran fortificaciones en lugares estratégicos de defensa. Sus gentes habitaban en dos tipos de construcciones, unas mas antíguas , que eran anteriores a la construcción de los recintos fortificados, y que estaban hechos de barro, y otros mas modernas , hechas dentro de esos recintos y edificadas de piedra.
La cultura de los castros, nació de un pueblo autóctono (oestrimnios) y de otro pueblo indoeuropeo (celta) Esta cultura terminó su existencia aplastada por la fuerza y superioridad romanas, que actuaba con una rapidez y eficacia diferentes , según la naturaleza y particularidad de los países que iba dominando y absorbiendo en su imperio. En las regiones donde abundaban núcleos urbanos importantes , el proceso de asimilación fué mas sencillo , las gentes eran mas receptivas a novedades que las del campo. En el medio rural, las ideas y estilos de los conquistadores circulaban mas lentos.
El noroeste de españa, estaba ocupado por gente dispersa en infinidad de aldeas fortificadas "habitaban en un finisterre remoto, sus costumbres eran de una belicosidad extrema". La romanización avanzó muy despacio y de modo poco brillante, y aunque explotó al MÁXIMO la riqueza de su suelo e indujo a los mas jóvenes a introducirse en su ejército , no llegó a penetrar en lo mas hondo del alma de éste país. Pero obligó a sus habitantes a abandonar sus poblados para asentarse en tierras bajas por suponerles una amenaza, de ahí el hecho de que en cada parroquia hay un castro.
Actualmente, existen cientos de castros repartidos por toda galicia, abandonados. Algunos son auténticos bosques, si uno se adentra, en alguno de ellos parece percibir algo mágico, como si sus antíguos moradores dejasen parte de su espíritu dentro de éstos recintos...quizás nos ocurra sólo a quienes sentimos que somos todavía parte de nuestros ancestros..
Esto es un pequeño resumen de un capítulo del libro "civilización céltica de galicia" de Florentino López Cuevillas.
Explicaba Platón su teoría sobre el alma humana valiéndose de la imagen de un carro alado y aún lo recordamos 2.500 años después.
En el mundo perfecto de las ideas, volaba aquel carro conducido por un auriga y tirado por dos corceles. Uno era blanco y simbolizaba la fuerza, el valor, el ímpetu; era noble y dócil. El otro negro y representaba a las pasiones, a lo concupiscible; era mucho más desobediente y difícil de controlar. El conductor, naturalmente, intentaba llevar el gobierno de todo.
Así pues, fortaleza por el corcel blanco, templanza del negro e inteligencia en el auriga, eran las tres cualidades que adornaban al alma humana en los casos favorables. Si estaban presentes en la correcta proporción, y sin colisionar unas con otras, entonces había una cuarta virtud añadida: la justicia.
Un alma con todos estos atributos era perfecta e inmortal y habitaba en el mundo de las ideas, separado de éste de las cosas que tenemos bajo los pies, pero con un nexo de unión entre ambos que era precisamente el ser humano.
*
Desgraciadamente, alguna vez se rompía aquel apreciado equilibrio por causas imputables a cualquiera de los tres intervinientes, entonces el carro perdía sus alas y se precipitaba hacia este mundo de las cosas, encerrándose aquella desventurada alma en un cuerpo humano como el de cualquiera de nosotros. No obstante, nunca perdía el recuerdo de lo que fue ni el anhelo de recobrar sus alas para poder regresar al mundo perdido.
Pero, ¿cómo recuperarlas?
Pues mediante el eros; por el amor.
Eso pensaba Platón, que conocía de su maestro Sócrates la teoría de que el amor es el deseo de lo que no se tiene y se considera bello.
En un primer estadio se trata de la atracción por los cuerpos bellos, por el del otro, el del ser amado. Puede y debe llegar a transformarse, en una segunda fase, en amor por los espíritus virtuosos y equilibrados. Culmina en amor a las ideas sublimes del Bien y la Sabiduría.
La principal función que cumple el amor es la de hacer sentir al hombre el deseo de sabiduría e impulsarle a conseguirla, de manera que al final su alma podría recuperar las alas perdidas y regresar al mundo del que llegó.
En todo caso, si en lugar de amor platónico lo llamásemos amor socrático, tampoco estaríamos siendo injustos.
Napoleón Boina Aparte


" El bosque animado"